Un año del Centro LGTBI de Barcelona: «Hemos venido para quedarnos»

JAVIER CASTILLO / SERENA IORDACHE

Con los cristales rotos, la pintada “Estáis muertos” y un grafiti de la cruz celta empleada por grupos nazis. Así despertaba hace justo un año el Centro LGTBI de Barcelona. Una semana después de su inauguración, el espacio creado por el ayuntamiento de la capital catalana sufría el ataque de la extrema derecha. Sin embargo, el Centro LGTBI no paró su actividad. Ahora, celebra su primer aniversario. «No nos han asustado, hemos venido para quedarnos y vamos a seguir aquí un año más luchando por la libertad», afirma el director de la Plataforma LGTBI de Catalunya Quim Roqueta. Doce meses después de su apertura al público a finales de enero de 2019, los datos publicados indican que más de 20.000 personas han participado en las 503 actividades acogidas por este servicio municipal.

El servicio municipal ha atendido a más de 300 personas en 2019

El Centro LGTBI de Barcelona es un espacio municipal dirigido al colectivo LGTBI (lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales) y el resto de la ciudadanía en el que se ofrecen diferentes servicios, como el asesoramiento psicológico y jurídico en aquellos casos relacionados con la discriminación por orientación sexual o identidad de género. A lo largo del año 2019, este centro ubicado en el barrio de Sant Antoni ha atendido a 309 personas, las cuales han solicitado 339 demandas o prestaciones. “No somos un espacio cerrado, al contrario, desde que entras ves que la fachada es toda transparente porque no queremos esconder nada, al contrario, queremos ofrecernos a la ciudad», afirma Quim Roqueta.

El servicio más solicitado ha sido el relacionado con los trámites de extranjería, asilo y protección internacional para los refugiados LGTBI, aquellos que se ven obligados a huir de sus países porque padecen situaciones de riesgo y persecución. De hecho, de acuerdo con los datos de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, actualmente 72 países penalizan por ley a las personas LGTBI y 8 las castigan con pena de muerte. En el centro, además, existe un espacio gestionado por Gais Positius en el que se puede realizar la prueba rápida de VIH, sífilis y hepatitis C de manera anónima, gratuita y confidencial llamando al 932 980 642.

Un hombre cisgénero de entre 31 y 40 años, el perfil más habitual

Un espacio dedicado a la diversidad con un público también diverso. Así es el Centro LGTBI de Barcelona. En cuanto a la edad de las 309 personas atendidas a lo largo del 2019, el grupo más numeroso es, con un 25%, el de las personas de 31 a 40 años, seguido por las personas de 26 a 30 años y de 41 a 50 años, que representan un 20% en ambos casos. Es decir, se llega a los usuarios jóvenes y de mediana edad, pero cuesta más con los menores de edad (2%) y las personas mayores (3%).

El director de la Plataforma LGTBI de Catalunya hace autocrítica: «No estamos llegando a las personas mayores LGTBI, que tienen problemas específicos». En este sentido, de acuerdo con un estudio elaborado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), el 70% de las personas mayores LGTBI considera que tiene más dificultades como persona de la tercera edad por el hecho de ser LGTBI. Es más, según revela el estudio de FELGTB, las personas LGTBI tienden a volver al armario a partir de los 50 años.

La discriminación por orientación sexual es distinta a la discriminación por identidad de género, aunque ambas también se pueden dar a la vez. De acuerdo a su identidad de género, el 19% de las personas atendidas en 2019 han sido mujeres trans, las cuales casi triplican el porcentaje de hombres trans que han solicitado algún tipo de atención o acompañamiento (7%). El grupo más numeroso es el de los hombres cisgénero (42%), seguidos de las mujeres cisgénero (30%). En total, el Centro LGTBI ha atendido la misma proporción de hombres (49%) que de mujeres (49%). Además, un 1% de los usuarios se ha manifestado de género fluido y otro 1% se ha calificado como no binario.

“Uno de nuestros objetivos estratégicos es convertirnos en un punto de referencia para las personas trans”, explican desde el servicio municipal. Por esta razón, desde el mes de junio de 2019, el Centro LGTBI ofrece un programa de acompañamiento personalizado a personas trans. Por primera vez, la capital catalana cuenta con un equipo multidisciplinar formado por trabajadores sociales y psicólogos especializados que imparte talleres de autoestima corporal y proporciona un espacio de socialización para personas trans de todas las edades.

Un espacio gestionado por el propio movimiento LGTBI de Catalunya

El primer aniversario del centro LGTBI también ha sido el año en el que el Observatori Contra l’Homofòbia de Catalunya ha denunciado 161 incidencias LGTBI-fóbicas, lo cual supone un aumento del 44% respecto al 2018. El Observatori Contra l’Homofòbia es, junto a la Asociación de Familias LGTBI, la Asociación de Padres y Madres de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales, el Casal Lambda y Gais Positius, una de las entidades que ha acogido el Centro LGTBI. De hecho, la apertura de este equipamiento municipal ha supuesto que estas organizaciones hayan trasladado su sede hasta allí para trabajar juntas y coordinarse en un mismo espacio que sirva como punto de encuentro y visibilidad sobre diversidad sexual y de género en la ciudad de Barcelona.

Estas asociaciones forman parte de la Plataforma de Entidades LGTBI de Cataluña, la federación a la cual el Ayuntamiento de Barcelona ha encargado la dirección del Centro LGTBI a través de «un modelo de gestión cívica». Según explica el propio centro, esto les permite nutrirse «de la experiencia acumulada por estas organizaciones» y «facilita la implicación de la amplia base de voluntariado» que aporta la Plataforma. Sin embargo, para el presidente del Casal Lambda Jordi Samsó, el Centro LGTBI se encuentra en “un tiempo de adaptación” en el que se tiene que mejorar “el encuentro y las dinámicas entre las entidades y el propio centro” para que, por ejemplo, no se dupliquen algunos servicios.

Más de 20.000 participantes, 503 actividades realizadas, 309 personas atendidas y 339 servicios prestados. Esta es la respuesta que el Centro LGTBI de Barcelona ha dado en su primer año al ataque fascista que sufrió tras su inauguración. “Un año después, estamos igual de emocionadas, Barcelona es una ciudad LGTBI porque la única normalidad es la diversidad”, dijo la alcaldesa Ada Colau en el aniversario del centro. No obstante, como reconoce la propia Plataforma de Entidades LGTBI de Catalunya y las asociaciones que la integran, aún queda mucho camino por delante. Necesitan coordinarse mejor. Deben solucionar el solapamiento de tareas. Falta llegar a los más mayores. Y también a los más pequeños.

Comments are closed.