¿El fotoperiodismo va a desaparecer?

El mundo tecnológico y digitalizado pide una reestructuración del fotoperiodismo

Inés Rey

En los últimos años, con la fotografía digital, internet y los Smartphone, se ha democratizado, a unos niveles impensables hace unos años, la fotografía, su acceso y su difusión. Es decir, cualquier persona puede hacer una fotografía con su móvil, sin necesidad de dominar la técnica y sin la necesidad de comprar caras herramientas que antes eran necesarias para hacer una fotografía. Además, quien hace una fotografía puede también compartirla con quien desee. En resumen, cualquiera puede ser fotógrafo.

Un usuario común haciendo una fotografía con su Smartphone / UNSPLASH

En consecuencia, actualmente la sociedad recibe abundantes relatos de los sucesos del mundo. Pero, por otro lado, ahora no sabemos quién es el autor de la fotografía, por lo que las fakenews y las fotografías manipuladas (tan abundantes hoy en día) son más difíciles de contrastar. Rebeca Pardo, profesora e investigadora de fotografía y fotoperiodismo, lo explica así: “Siempre se han podido manipular las fotografías, pero antes más o menos sabías quién te enviaba la foto y podías comprobarlo. Ahora, por la inmediatez, los filtros que debería haber no están. Un fotoperiodista debería tener nociones de deontología periodística, de derecho, de ética… que un usuario común con un móvil en la mano no tiene”. 

Y es que el hecho de que cualquiera pueda ser fotoperiodista lleva al intrusismo laboral. Es decir, hay gente que no está profesionalmente preparada para dedicarse a la fotografía, pero se introduce a trabajar en el ámbito. Rebeca Pardo lo explica: “En la medicina sería impensable, pero en el ámbito de la fotografía, cualquiera que haga buenas fotos, puede ser periodista. Ahora cualquiera con un teléfono móvil puede subir sus fotos y venderlas.”

Además, ahora, la fotografía, si se realiza en el momento inmediato de la acción, aunque no tenga una buena calidad, es la fotografía que sale en todas las portadas. Asimismo, se reciben muchas fotografías incluso a un precio gratuito, ya que muchas personas quieren que se publique su fotografía en los medios y no quieren cobrar. Y esto hace que caigan en picado los precios de fotografía. “Yo conozco a mucha gente que ha dejado el fotoperiodismo o que lo va a dejar por temas económicos. Yo misma fui cuatro años fotoperiodista en Perú, pero cuando volví aquí no quería seguir trabajando porque no estaba dispuesta a no cobrar.”-cuenta Rebeca. De hecho, hay muchos medios que han despedido a toda la plantilla de fotoperiodistas porque consideran que los periodistas con un móvil ya pueden hacer el trabajo de un fotógrafo.

Fotografía destacada por Photographic Social Vision por ser un buen ejemplo de fotoperiodismo. no solo prima el momento, sino la calidad y profundidad, La fotografía captura la quema de contenedores por parte de independentistas radicales durante el Tsunami Democràtic. /. MIREIA COMAS

Actualmente, la mayoría de las fotografías de los medios de comunicación son fotografías de agencias como Reuters, AP y EFE. Los medios de comunicación les pagan una tarifa anual que les permite disponer de fotografías de todo el mundo hechas por grandes fotógrafos. Y este contrato les sale más económico a las empresas comunicativas, que no disponer de fotógrafos en plantilla. Silvia Omedes, fundadora de Photographic Social Vision, afirma: “Las agencias quieren tener el máximo número de clientes, y, en consecuencia, elaboran una fotografía muy directa, muy expresiva, pero con pocos niveles de profundidad. Las agencias venden postales de impacto, pero no venden proyectos que vayan a fondo”. 

Asimismo, que los medios de comunicación se nutran mayoritariamente de fotografías de agencias es empobrecedor, ya que conlleva a que solo se tengan fotografías de los hechos, y que falten los antecedentes y las consecuencias. Por lo que las fotografías no aportan continuidad, interpretación, contextualización, sino que son simples impactos. Como bien Silvia Omedes afirma: “El fotoperiodismo tendría que ser una lupa que nos permitiera comprender la realidad con profundidad. No ser una bofetada, sino que nos permitiera tener un juicio de la realidad.” Rebeca Pardo añade: “Esto son unas implicaciones que para mí son muy graves. Porque para mí un fotoperiodista domina, sabe la técnica, sabe el lenguaje de la fotografía, trabaja la profundidad.”

Fotografía publicada en el Instagram de Photographic Social Vision destacando que es una fotografía que enaltece la belleza, la experiencia, la sabiduría y la vida cotidiana de la mujer gitana, dándole la dignidad y respeto que se merece. / JACQUES LEÓNARD

En respuesta a esta situación, las expertas afirman que ha de haber una reestructuración del fotoperiodismo. “La práctica se está adelantado a todo y en algún momento se tendrán que analizar las consecuencias de todo esto. Yo creo que la profesión está cambiando, estamos en un momento de cambio”- afirma Rebeca. Y, efectivamente, el fotoperiodismo, en esta etapa tecnológica, está buscando alternativas a los medios tradicionales: como festivales, concursos, becas, internet, redes sociales… Donde el fotoperiodismo actúa más hoy en día es en la prensa digital y en Instagram, una gran fuente de fotoperiodismo. De hecho, el conocido #Documentaryphotography aglutina los mejores trabajos periodísticos del siglo XXI.

Captura de pantalla del Instagram de #documentaryphotography

Hay esperanza. “El fotoperiodismo no morirá nunca. El ser humano necesita explicar qué está ocurriendo y compartirlo con la gente. Igual que los escritores no dejarán de escribir y los periodistas nunca dejarán de relatar”, afirma Silvia Omedes. Rebeca Pardo, cree, al respecto, que tampoco se ha de idealizar la figura del fotoperiodista. “Las películas solo hacen que idealizar el fotoperiodismo de guerra o de grandes paisajes. La gente se piensa que es eso, y luego ve que nunca hay trabajo”. 

Además, también se tendría que hacer un replanteamiento sobre qué es el fotoperiodismo, cuál es su misión y sus funciones, para que se valore universalmente esta figura y no se piense que puede ser fotoperiodista cualquier persona con un móvil, ya que los expertos consideran que el fotoperiodismo es algo más. De hecho, hasta los investigadores consideran que no hay unanimidad en cuanto a la definición del fotoperiodismo, sus tipologías y sus funciones, ya que el fotoperiodismo no es un gran campo de investigación. “La fotografía nunca ha sido académicamente estudiada como tal. De entrada, hay enormes dificultades para encontrar un criterio unánime en cuanto a qué es, cuáles son sus géneros, sus subgéneros”- expresa Rebeca.

O quizá la solución es que todos aprendan bien a hacer de fotoperiodistas, como Rebeca considera: “Creo que en un futuro todo periodista será periodista sinfónico. Aquellos que narren historias serán capaces de hacer fotos, vídeos y escribir. Y aquellos que lo hagan con mayo estilo, serán los que llegarán a dedicarse”.

Se ha de aprender a hacer fotoperiodismo de calidad, de profundidad. En vez de sustituir el verdadero fotoperiodismo por la fotografía que todos podemos hacer. Lo que está claro es el gran poder del fotoperiodismo. El fotoperiodismo, en muchas ocasiones, ha conseguido cambiar la sociedad. Por ejemplo, el fotoperiodismo en la Guerra de Vietnam, que hizo cambiar la visión de la guerra en la sociedad americana e hizo que la opinión pública se opusiera a la guerra. Y es que el dicho no es en vano: “Una fotografía vale más que mil palabras”.

Una de las imágenes icónicas del conflicto de Vietnam, en la que se ve a una niña de nueve años, Phan Thi Kim Phuc, corriendo desnuca y aterrorizada por una carretera tras un ataque con napalm. /NICK UT
Read more

La otra cara de Robert Capa

La fotoperiodista Gerda Taro creó el seudónimo Robert Capa y lo usó para publicar algunas fotografías, aunque se han atribuido a su pareja.

La otra cara de Robert Capa

Read more

Fotografies per remoure consciències

LAURA ROIG BAFALLUY (@LauraRoig48)

El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) acull l’exposició del World Press Photo per quinzè any consecutiu. La mostra, organitzada per la fundació Photographic Social Vision, recull les fotografies guanyadores i finalistes del certamen de fotoperiodisme més destacat a nivell mundial. Sota el lema “Las historias que importan”, les fotografies i mostres audiovisuals són peces que reflecteixen realitats diverses d’arreu.

La fotografia guanyadora d’enguany, reconeguda com el premi World Press Photo de l’Any, és “Crying Girl on the Border” de John Moore. A més, també es reconeixen altres categories: temes contemporanis, medi ambient, actualitat, projectes a llarg termini, naturalesa, retrats, esports i notícies d’actualitat. La fundació també busca una continuïtat argumental més enllà de l’impacte emocional, per això, han creat el premi al reportatge gràfic de l’any, atorgat a Pieter Ten Hoopen per “The Migrant Caravan”.

 

L’exposició està al CCCB del 27 d’abril al 26 de maig i, en paral·lel, englobarà una sèrie d’activitats temàtiques i visites guiades. Així, l’àrea d’educació de la fundació Photographic Social Vision amplia les visites guiades per escoles, empreses i el públic general. Després de passar per Barcelona, l’exposició anirà a sales arreu del món de forma intinerant.

Read more

Barcelona no oblida els atemptats terroristes del 17 d’agost

Ariadna Coma (@ariadna_coma)

Un any i mig després dels atemptats terroristes de Barcelona i Cambrils, el Palau Robert acull l’exposició commemorativa BCN Dol. L’atemptat 17.08.2017. Situada als jardins del centre cultural, la mostra fotogràfica organitzada pel Sindicat de la Imatge UPIFC, estarà oberta al públic des del 12 de febrer fins al 24 d’abril.

Un recull de 21 fotografies recorden el dia 17 d’agost de 2017, quan Estat Islàmic va dur a terme un atemptat terrorista a Les Rambles de Barcelona. D’entre gairebé mig miler de fotografies que es van fer aquell dia, el Sindicat de la Imatge UPIFC en va seleccionar una vintena, destacades tant pel seu valor fotogràfic com pel seu valor documental, per recollir-les en una exposició que reflecteix el dolor d’aquella jornada, però també el vessant humà que es va desprendre de l’atac.

Organitzades de manera cronològica, les imatges recullen els moments clau dels atemptats: des de l’envestida de la furgoneta, la fugida dels vianants i l’evacuació de la zona, fins a les manifestacions ciutadanes i els actes de condemna institucionals, així com les ofrenes florals que es van dur a terme arreu del territori català durant els dies posteriors. El comissari de la mostra, Manel Sanz, assenyala que “aquesta selecció de fotografies recorda i fa memòria d’uns esdeveniments molt tràgics” que són “una mostra de bon fotoperiodisme al carrer”.

Ferran Nadeu, Jordi Borràs, Jordi Boixareu, Roser Villalonga, Àngel Garcia, Charlie Pérez, Dani Codina i Alberto Tallon són alguns dels fotògrafs que participen de l’exposició. Cadascuna de les seves obres amb un estil i un enfocament personal, reflecteixen els moments de tensió viscuts en aquells dies.

La seva localització dins d’un dels jardins més concorreguts de la ciutat, tant per turistes com per ciutadans, i les grans dimensions de les imatges magnifiquen el valor i l’impacte de les fotografies. Fan d’una exposició que recull el fotoperiodisme de qualitat, un homenatge a les víctimes de l’atemptat i també la memòria col·lectiva de la ciutat.

Captura de pantalla 2019-02-20 a las 17.30.38

Clica sobre la imatge per veure una mostra de l’exposició.

Read more

«Com quan vas a buscar la vespa i te l’han robada»

ALEX BENITEZ (@alexlevine897)

ORIOL GORDILLO (@OriolGordillo97)

PERE SIMON (@peresimon93)

Descarrega l’article en PDF

El passat dimarts 14 de novembre Itàlia es llevava consternada. ‘Apocalipsis’ i ‘Vergonya nacional’ eren les portades de La Stampa i Il Messaggero respectivament. Victor Hasbani, periodista esportiu italià, ho descriu com “una sensació de buit, com anar a buscar la teva ‘vespa’ i que te l’hagin robat”. O la bici, en el cas holandès.  La premsa treia fum. El país no havia estat envaït per extraterrestres ni tampoc s’havia perdut cap guerra. La selecció italiana no jugaria el Mundial de futbol per primera vegada des del 1958 després d’empatar a 0 amb Suècia a San Siro. Una autèntica catàstrofe nacional per un país on el futbol és una forma d’identitat. La patacada va ser tan forta que alguns comentaristes parlaven de “la nit més trista de la història del futbol italià”.

losersQui també va perdre el vol cap a Rússia és Holanda. Situacions així donen peu a què els nostàlgics pensin que altres temps eren millors. Després de 30 anys vivint a Espanya, Edwin Winkels, escriptor i periodista d’origen holandès, explica que va celebrar el gol d’Iniesta a la final del 2010 a Sud-àfrica. “Holanda havia arribat a la final traint un estil de joc amb una història importantíssima a darrere que ara havien adoptat el Barça de Guardiola i l’Espanya de Del Bosque”, lamentava Winkels. Als ‘70 els taronges van meravellar el món del futbol. Ara estan de caiguda lliure. Els problemes del canvi generacional ja fa anys que es noten, fins al punt que han arribat a criticar que alguns jugadors no cantin l’himne en els partits.

Al seu torn, la baixa d’Itàlia sempre sorprèn, però en cap cas podem parlar de fracassos sobtats. Hasbani desmitifica la victòria d’Itàlia al Mundial del 2006 i descriu el transcurs d’una davallada progressiva: “El Mundial d’Alemanya va ser enganyós. Van guanyar patint i amb sort. Després, es va voler mantenir una generació que demanava una renovació imminent”. Potser aquesta decisió explica el desastre italià a la fase de grups dels Mundials del 2010 i 2014, i la posterior desfeta a la fase classificatòria de finals del 2017. A Itàlia el problema és cultural. “No ens agrada fer autocrítica i tendim a culpar els altres”, assumeix un Hasbani crític amb els organismes italians, principals responsables del rumb de la selecció. A més, el periodista assegura que, orfes de representació, els italians se sumaran a la causa islandesa “pel fet que la seva equipació s’assembla a la nostra”. Ell, però, reconeix que la seva selecció aquest mundial serà l’espanyola.

graficUn desencís mundialista que, si bé també s’està vivint a països com Xile, Estats Units, Equador o Camerún, a Europa assoleix unes dimensions incalculables. Hasbani i Winkels coincideixen a l’hora de descriure un ecosistema urbà anàleg a Holanda i Itàlia: els carrers es buiden i tothom es tanca a veure els partits de la selecció com si d’un mandat religiós es tractés. “Fins i tot aquells que no saben ni què és el fora de joc s’empassen campionats sencers per l’equip nacional”, sentencia Hasbani.

Els estadis de Sant Petesburg o Luzhniki no veuran aquest estiu les parades de Gianluigi Buffon o les diagonals d’Arjen Robben. Qui sap quan haurem d’esperar per veure Itàlia aixecar la seva cinquena Copa del Món o a Holanda estrenar el seu palmarès i fer justícia amb la ‘taronja mecànica’ de la dècada dels 70. De moment, ens trobem cara a cara amb dues tragèdies modernes que posen de manifest la gran importància de l’esport rei a Europa. El món del futbol plora les absències de la ‘azurra’ i la ‘oranje’ com si d’un fenomen antinatural es tractés. I ben pensat, potser ho és. D’elles depèn ser a Qatar o començar a obrir pas a seleccions més joves i amb gana.

Read more

Veure-ho per entendre-ho

IRENE SOLÉ

El World Press Photo 2018 arriba al CCCB de Barcelona

 

La sala d’exposicions on cada any el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona presenta el World Press Photo no és gran ni petita. Les seves dimensions semblen les idònies per acollir les fotografies i separar-les amb la distància adequada unes de les altres, per tal que l’espectador pugui concentrar-se únicament amb la realitat que se li presenta al davant. La qualitat tècnica de les fotografies així com l’alta càrrega del contingut, però, no aconsegueixen conscienciar del tot l’espectador. En moltes fotografies em va donar la sensació que em trobava davant de l’escena d’una pel·lícula. Aquesta sensació em passa any rere any que visito l’exposició. Sembla impossible que amb fotografies tan evidents i tan ben fetes encara ens costi creure que això que veiem va de debò i que el que sembla per nosaltres l’escena d’un film és per altres el dia a dia. És per això que és imprescindible que aquesta exposició es continuï fent en els pròxims anys i que recorri tots els països del món possible.

Els fotoperiodistes que han participat en el World Press Photo 2018 han cobert molts dels escenaris que aquest passat any han tingut lloc al món. No només s’ha donat importància als temes que més ressò tenen com són els atemptats terroristes sinó que ens sorprenen amb històries desconegudes o que no tenen gaire cobertura mediàtica al país. La fotografia guanyadora, per exemple, va ser presa en els violents enfrontaments entre ciutadans i policia antiavalots a Caracas el 3 de maig de 2017. A més a més, a diferència de la majoria de fotografies guardonades en les quals els fotògrafs no pertanyen al país, el fotoperiodista Ronaldo Schemidt sí que és veneçolà. A part de conflictes polítics també s’ha donat veu a situacions com són el canvi de sexe, la prostitució i els abusos sexuals. Una de la sèrie fotogràfica més interessant il·lustra les pràctiques que fan servir al Camerun per aconseguir que els pits de les noies no creixin i així intentar evitar violacions.

En la temàtica d’esports, el canvi respecte l’any passat és molt sorprenent. No predominen els estadis sinó que mostren escenes tan poc predecibles com la Marathon des Sables, al desert del Sahara, on les temperatures poden arribar a 50 °C.

L’experiència de passar un matí o una tarda al World Press Photo és realment enriquidora per persones de qualsevol edat. Mentre mires les fotografies comencen a rondar moltes coses pel cap. Te’n recordes, per exemple, que estaves fent tu en aquell dia concret, penses en com ha evolucionat el conflicte resumit en les imatges i et preguntes com pot ser que es puguin captar fotografies tan boniques de coses tan desoladores. Però com diu el lema de l’exposició és molt difícil d’explicar-ho amb paraules i, «per entendre-ho, cal veure-ho».

 

Read more

Pionera retratant una època

CRISTINA NAVARRO GÓMEZ (@criis_2997)

Descarrega l’article en PDF

El Palau Robert acull l’exposició fotogràfica de la reportera catalana Joana Biarnés. 90 imatges que mostren l’època de postguerra.

Read more

David Airob: «Si la qualitat no importa, els mitjans desapareixeran»

DANIEL ORTÍN (@danielortin) i CARLA RIVEROLA (@carlariverola)

Descarrega’t l’article en PDF

El fotoperiodista David Airob (Barcelona, 1967) de La Vanguardia ha reivindicat el paper del periodisme gràfic i ha demanat que es dignifiqui la professió a través de la projecció de tres documentals.

Prop d’una vintena de persones han assistit a la xerrada que David Airob ha ofert avui a la UPF en el marc de l’assignatura de Fotografia i Reporterisme Gràfic del grau en Periodisme.

Els alumnes han pogut veure tres documentals del fotoperiodista guanyador del 3r premi World Press Photo 2014. Airob ha volgut deixar clar que els seus documentals no parlen de fotoperiodisme, però el periodisme gràfic ha estat, sens dubte, el protagonista de l’acte.

La caja de cerillas ha estat el primer en desfilar per l’auditori del Campus de Poblenou. Un documental de 50 minuts que Airob dedica al fotògraf Joan Guerrero (Tarifa, 1940) i el títol del qual s’inspira en la primera càmera que Guerrero es va construir quan encara era un nen: una capsa de llumins.

A través de cada fotograma, Airob narra la història, les anècdotes i les reflexions del fotògraf. Un homenatge que també es materalitza en el blanc i negre del documental. El mateix Joan Guerrero ho diu: «per a mi era tot blanc i negre pastós a la postguerra».

Airob fa en el documental un retrat precís del fotògraf, que deixa frases com «no sóc un artista, sóc un fotògraf que ha volgut transmetre i informar» o «el dolor no s’ha d’amagar, s’ha de fotografiar».

Guerrero afirma que «quan faig fotografia, faig política». Això té un sentit especial per a algú com ell, que ha fotografiat de manera recurrent la immigració. La majoria d’aquestes imatges són preses al carrer, «la millor universitat del fotògraf» en la seva opinió.

Airob ha explicat que l’objectiu d’aquest documental és la seva difusió a les escoles, i ha reconegut que no creu en el crowdfunding. Ha pagat íntegrament el documental per poder «decidir on projectar-lo»: «alguns es compren un cotxe; jo faig això».

La música que acompanya les imatges, a més, ha estat composta ad hoc: «cal arribar a l’excel· lència», ha sentenciat.

José Bautista a la música i David Ramos a l’edició acompanyen Airob en aquest documental. Amb ells va rodar també Calcio Storico, un curt que els alumnes també han pogut veure avui.

El tercer i últim vídeo que s’ha projectat ha estat Una esperanza para el alzheimer, que capta la vida d’una parella on l’esposa pateix aquesta malaltia.

El fotògraf també ha encoratjat els estudiants de periodisme que hi havia a la sala a mirar fora d’Espanya de cara al seu futur professional, dient que «cal redirigir el target». Tampoc han faltat retrets als mitjans: «tenen la responsabilitat d’educar, i això s’ha oblidat», ha declarat.

Pel que fa al periodisme a internet, Airob ha donat algunes recomanacions als estudiants: «en un món digital, l’únic que tenim és la credibilitat, el nostre nom», i per això els ha instat a ser molt curosos amb allò que signin, així com a qui es dóna veu.

Airob ha pronunciat una frase al final de l’acte que és un bon resum de tota la conferència: «seguirem en la trinxera per tal de dignificar aquesta feina»

Els gladiadors del segle XXI

El Calcio Fiorentino és una forma primitiva de futbol al qual jugava originalment l’aristocràcia italiana. Després de més de 200 anys sense jugar-se, la tradició es va recuperar la dècada de 1930 i a dia d’avui encara se celebra un torneig cada mes de juny, a la plaça de la Santa Croce de Florència. Quatre equips compteixen per arribar a la final del 24 de juny, dia de Sant Joan, el patró de la ciutat. Els fotoperiodistes espanyols David Airob i David Ramos van capturar aquesta història en un curt documental que va valer el 3r premi World Press Photo de l’any 2014 en la categoria d’obres multimèdia.

Read more

Entrevistem els germans i periodistes Enric i Jordi Borràs

DANIEL CORTÉS i DAVID PARREÑO

Enric i Jordi. Jordi i Enric. Els germans Borràs són dues cares visibles a casa nostra d’una manera de fer periodisme combativa i a peu de carrer. No són periodistes ni de redacció ni de roda de premsa, els agrada l’acció. L’Enric escriu al diari Ara i s’ha especialitzat en temes criminològics o de delictes informàtics. El Jordi és fotoperiodista i col·labora com a freelance en diferents mitjans catalans. Però si els hem d’anar a buscar en hores de feina segurament els trobarem a primera línia d’una manifestació. Més en concret, s’han fet coneguts per seguir de prop els actes de la ultradreta, fet que els ha costat garrotades i amenaces.

Des de Cetrencada, hem conversat amb ells sobre com viuen la seva feina i com afronten els moments en què obtenir la informació implica un risc. També hem parlat sobre la seva manera d’entendre la professió, les seves motivacions i la seva relació més personal. Qui dels dos és més prudent ? De qui és culpa que segueixin el rastre de l’extrema dreta espanyola? Què ha de definir a un periodista? Qui dels dos escriu amb ploma?

Aquestes i moltes altres qüestions sortiran a l’entrevista de premsa que es publicarà entre les properes setmanes a Cetrencada.

 

Read more

El testimoni mut d’una Barcelona gris

CLARA ARDÉVOL (@claraardevol)

Descarrega’t l’article en PDF

L’exposició fotogràfica Pérez de Rozas. La crònica gràfica de Barcelona. 1931-1954 és un recull de part del material gràfic recopilat per Carlos Pérez de Rozas Masdeu, un dels grans fotoperiodistes de la República i el Franquisme.

Els Pérez de Rozas són coneguts per ser una important nissaga de periodistes. Carlos Pérez de Rozas Masdeu, l’iniciador d’aquesta saga, va ser el reporter gràfic encarregat de retratar tota una època amb les seves fotografies, publicades a diaris com Las Noticias, l’ABC o La Vanguardia. Tot aquest material, que esdevé testimoni mut d’uns temps convulsos, es vol reivindicar en ple 2016 amb la mostra de fotoperiodisme Pérez de Rozas. La crònica gràfica de Barcelona. 1931-1954, que es pot visitar fins el 21 de maig a l’Arxiu Fotogràfic de Barcelona.

L’exposició es divideix en tres eixos principals, marcats pels clars canvis polítics de l’època: la Segona República, la Guerra Civil i els primers anys del Franquisme. Del primer període destaca la frenètica actualitat, que es veu clarament reflectida a les imatges: des de l’incendi dels magatzems El Siglo, fins els ferits del moviment extremista del dia 8, passant pel primer gran premi de motociclisme de Barcelona, els temes són variats com la vida mateixa, i per tant també les imatges. N’hi ha de colpidores, d’emotives, de divertides i de curioses, i l’únic tret en comú és que totes tenen molt a dir.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Quelcom semblant passa amb les imatges de la Guerra Civil, encara que aquestes esdevenen més crues. La família Pérez de Rozas va col·laborar amb la CNT-FAI, i per tant el recull gràfic es centra en allò que preocupava a les esquerres. De fet, gran part d’aquestes imatges es va publicar a diaris com Solidaritat Obrera, Campo! o Umbral. No obstant, la part més impactant d’aquest grup de fotografies és la que ensenya els horrors de la guerra: els efectes devastadors dels bombardejos a la ciutat de Barcelona i els mètodes de tortura de les txeques.

Durant el Franquisme, la feina de Pérez de Rozas va ser la de retratar la instauració del Nacional-Catolicisme. Les fotografies de misses i altres actes religiosos, així com d’homenatges als caiguts i als generals nacionals morts durant la guerra, en són una bona mostra. No s’obvien, però, altres àmbits com l’esportiu i el lúdic, amb imatges de festivals, sorteigs i tornejos de futbol, natació, gimnàstica…

Una feina col·lectiva

Malgrat que l’exposició es centra en la figura de Carlos Pérez de Rozas Masdeu (qui, de fet, és l’autor de les fotografies), també destaca la feina d’equip que, durant anys, va anar fent aquesta família. Tots els membres del clan van estar implicats en el revelat, la producció, l’administració i l’organització de les imatges. És per aquesta raó que l’organització de la mostra ha decidit titular l’exposició només amb el cognom de Pérez de Rozas. Però la figura central, evidentment, és la del reporter gràfic, i per això el recull compta amb un petit espai dedicat a la seva biografia i al seu llegat com a un dels millors fotoperiodistes de l’època de la República.

Amb tot, Pérez de Rozas. La crònica gràfica de Barcelona. 1931-1954 és una bona opció per als amants del fotoperiodisme, o simplement per als interessats per la història contemporània que desitgin mirar al passat des d’una altra perspectiva; aquella en la qual sobren les paraules. Deia Robert Cappa que si les teves fotografies no són prou bones és perquè no t’has apropat suficient. Sembla que Pérez de Rozas no va cometre aquest error: mirant les imatges un es sent tan a prop que gairebé sembla que vulguin parlar-li.

Read more

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies