A problemas humanitarios, ¿respuestas administrativas?

Las esperanzas de muchos náufragos de sobrevivir han quedado ancladas en tierra. La mañana del catorce de enero, el fundador de Proactiva Open Arms, Oscar Camps, anunciaba a través de su cuenta de Twitter la denegación por parte de la Capitanía Marítima del puerto de Barcelona de un permiso para volver a zarpar al Mediterráneo central. La ONG española, activa desde 2015, es una puerta abierta para quienes llegan a Europa huyendo de persecuciones o conflictos bélicos.

Rescate de Open Arms en julio de 2018. Publicada en elPeriódico. | PAU BARRENA

Rescate de Open Arms en julio de 2018. Publicada en elPeriódico. | PAU BARRENA

El motivo de tal prohibición se justifica desde el Gobierno en el incumplimiento por parte de Open Arms de los convenios internacionales que se aplican al salvamento marítimo. Principalmente, el Ministerio de Fomento señala que no se ha desembarcado, como se estableció en la Convención de Hamburgo, en el puesto seguro más cercano al lugar del rescate. En este caso, el SAR (Search and Rescue) correspondería a las autoridades italianas o maltesas.

El periodista Juan Luis Sánchez cuestiona la decisión del ministro Ábalos.

El periodista Juan Luis Sánchez cuestiona la decisión del ministro Ábalos.

Desde la ONG reivindican la legitimidad de sus acciones, debido a que no fueron responsabilidad directa ni del barco ni de su tripulación. «A veces el puerto más cercano es Italia, pero todos sabemos lo que ocurre con Salvini, que no permite el desembarco de ninguna persona rescatada en su país«, fue la justificación de Camps en una entrevista para Onda Cero.

Por su parte, el ministro de Fomento José Luis Ábalos (de cuyo ministerio depende la Capitanía Marítima) ha querido tranquilizar indicando que solo se trata de una “respuesta administrativa” que es “perfectamente recurrible”. Efectivamente, el recurso ya ha sido presentado por la tripulación, aunque tachan la decisión de “política” y no de “administrativa”. Mientras tanto, desde Europa solo llega el silencio.

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